Hoy en este viernes lluvioso, nuestros ojos nos llevan a la mirada penetrante de una actriz que a mi modo de ver, ha demostrado tener madera para un oficio complicado como es la interpretación. Por este motivo, he decidido dedicarle nuestro FILMA2 de la semana.
Inma Cuesta, poco a poco, se está abriendo camino en el mundo del cine gracias a la oportunidad que el pasado año le ofreció Benito Zambrano para trasladar a la gran pantalla la novela histórica de Dulce Chacón, La voz Dormida. En el año en el que vivimos, el trabajo llamó de nuevo a la puerta de la actriz, dejándose caer esta vez en manos de Pablo Berger quien le ofreció el papel de Carmen de Triana en la aclamada versión española del cuento de los Hermanos Grimm, Blancanieves.


