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1 abr 2012

'El Gran Dictador' (1940)

Cartel de 'El gran dictador'Estrenamos mes dedicando los HITOS DEL CINE a una de las películas más emblemáticas protagonizadas por Charles Chaplin, El gran dictador, en respuesta a un lector que ya nos sugirió hacer la crítica de La Reina de África.

Muchos guiones se han escrito ya sobre el nazismo, pero ninguno como el de este clásico, que ofrece una visión menos morbosa y más cómica y sutil del que ha sido uno de los acontecimientos más censurables de nuestra historia. Para los que conocéis esta gran obra, seguro que os apetece recordar el discurso final que nos desvela una de las facetas más inestimables de Chaplin:



Para los que aún no estáis familiarizados, El gran dictador es la historia de un barbero que tras participar en la Primera Guerra Mundial pierde la memoria después de salvar a un oficial alemán, Schultz. Este posteriormente jugará un papel fundamental en el gobierno de Adenoid Hynkel, dictador de Tomania (interpretado, al igual que el barbero, por Charles Chaplin). Cuando recupera parte de su salud, el país se encuentra sumido en la desesperación acaecida por la Segunda Guerra Mundial, y aunque trata de volver a retomar su vida, su pertenencia a la religión judía le impone unas barreras insalvables. De no ser por el agradecimiento que siente Schultz (Reginald Gardiner) hacia él, y de la ayuda que desde su llegada le ofrece la bella Hannah (Paulette Goddard, su tercera esposa), su vida en el Ghetto hubiese sido más difícil aún.

En un intento por hacer entrar en razón al dictador de Tomania, Schultz es considerado un traidor y condenado a terminar sus días en un campo de concentración. Pero el barbero, y sus amigos del Ghetto, deciden ayudarle a salvarse de una muerte segura. Es ahí donde empieza una arriesgada e ingeniosa lucha, plagada de casualidades, por la supervivencia propia y por la defensa de un pueblo castigado por la tiranía absurda de un Hynkel cegado por la ambición de dominación mundial bajo el emblema de la raza aria.

Hanna y el barbero, una historia de amor en 'El gran dictador'
Una película escrita, dirigida y protagonizada por el propio Charles Chaplin en 1940, que cuenta con cinco nominaciones a los premios Oscar, de las cuales no ganó ninguna. Si bien posee pequeños matices que aún pueden reconocerse en nuestra realidad más actual, es una sátira de la política nacionalsocialista y dictatorial de Adolf Hitler, y de su demencial discriminación hacia los judíos. Una perspectiva en clave de humor de lo que fue, y lo que sin embargo pudo haber sido.

Por El gran dictador, el primer largometraje con diálogos de Chaplin, tuvo que exiliarse de Estados Unidos, pues fue fuente de críticas y amenazas debido a su caracter crítico con la situación que se estaba viviendo en Alemania. El propio director reconoció, una vez se hubo destapado años después el horror de la guerra y del genocidio judío, que de haber conocido esos detalles no habría llevado a cabo el rodaje. Sin embargo, ha sido una de sus producciones más rentables y reconocidas en diversos sectores relacionados con la industria.

Chaplin rodando 'El gran dictador'
Esta obra maestra, financiada íntegramente por el propio Chaplin, se dice que fue vista por el propio Hitler. Tardó en rodarse más de un año, y en ella incluso se improvisó un idioma inexistente, que sin embargo es utilizado en los discursos de Hynkel. Además, el barbero judío sigue recordando en algunas facetas a Charlot, personaje característico del período de cine mudo de Chaplin, cuyas actitudes aparecen por última vez en esta película. Prohibida en España hasta 1975, nada más debo decir de ella. Hay que verla.

15 abr 2011

Charles Chaplin


Charles Chaplin Hoy, 15 de abril, se cumplen 125 años del nacimiento de uno de los más grandes del cine mudo, Charles Chaplin. Sin duda es uno de los actores que, sin palabras, te hace estremecer, emocionarte, llorar y reír.

Hijo de un cantante y una actriz, no pasó por una infancia fácil. Desde muy pronto se quedó sólo con su madre y su hermano. Luchador y entregado, siempre luchó por salir de esa situación y poder tener una vida más cómoda. Le unía un estrecho vínculo a su madre, que por la falta de dinero y los fracasos cosechados hasta el momento sufrió una grave enfermedad mental que le obligó a entrar ingresada en un centro psiquiátrico.

Aprovechando sus virtudes, Charles empezó a trabajar como actor con cinco años en Aldershot. Siempre estuvo muy unido a su hermano mayor, Sidney, quien también terminaría dedicándose al mundo cinematográfico.

En 1897 se unió a los Eight Lancashire Lads (Los ocho muchachos de Lancashire), un grupo de actores amateurs que se dedicaban a hacer giras por los pueblos. Destacó por encima de todos, y eso le permitió que diversas compañías le contrataran para que trabajase en Hollywood.

Charles ChaplinSu personaje por excelencia, ese vagabundo que sobrecogía los corazones de todo aquel que lo viera fue idea exclusiva de él. Pensaba que para hacerse un hueco, debía crearse su propio personaje, y gracias a un vagabundo, le copió la forma de vestir y de andar, y ahí surgió CHARLOT.

Los papeles le llovían y su fama iba en ascenso sin capacidad de parar. Charlot ya era todo un mito. Pasó de obedecer las órdenes de otros, a dirigirse a él mismo. Creó su propia productora, fichó a un grupo de actores que serían los que participaran en sus proyectos, y así consiguió cosechar el resto de sus éxitos.

Todos los que pasaban por las manos de Charles Chaplin decían que era un hombre muy exigente, que podía grabar una escena hasta 100 veces aunque estuviese bien a la primera. Eso hacía que sus trabajos tardasen en salir, pero aseguraba la calidad en cada una de las escenas.

Se resistió a dejar el cine mudo, a pesar que sus contemporáneos ya estaban metidos en el mundo del cine sonoro.

Uno de sus últimos trabajos dentro del cine mudo fue El chico, en la que aparece junto a un niño, a quien se dedicó a cuidar y proteger, pues, según se cuenta, vió en él, su propia infancia. La historia de este corto cuenta la relación de Charlot con un joven niño, a quien arrancan de sus brazos. En él, se ven imágenes conmovedoras y completamente sufridoras. Ese niño que aparecía junto a Charlot, consiguió obtener el cariño de todo el público. El actor Charles Chaplin

Una vez que decidió pasar al mundo sonoro dentro del cine, una de las películas que destacan es El gran dictador, un film que narra a modo de broma, ironía y burla, las andanzas de un dictador y todo lo que éste hace en sus relaciones con su propio país y con sus vecinos. Deja en ridículo la actitud del que, a leguas, se sabe que es Adolf Hitler.

Se dice que éste, pedía ver esta película en muchas ocasiones, y nunca supo que era de él, de quien se reía. Pero este dato no está confirmado.

Charles fue un personaje entrañable hasta el último de sus días, nunca soñó con ser quien no era, y nunca fue quien no quiso ser. Soñó y consiguió vivir su sueño. Se dedicó a lo que le gustaba, a lo que mejor se le daba, y no hacía otra cosa que no fuese hacer sentir bien a quienes le rodeaban.

Su personaje, Charlot, mostraba toda la alegría, el optimismo, la capacidad de salir de cualquier situación, por muy difícil que fuese; y todo ello, a pesar de la tristeza y la oscuridad que rodeó a Charles, desde el principio de su vida. Antes de su fallecimiento, recibió de manos de la Academia, el Oscar honorífico por toda su carrera, algo que le emocionó y que agradeció hasta el último de sus días.

Charles Chaplin nos dejó en la navidad de 1977. Ese día, el cine, y el mundo en general, perdieron a un gran hombre, imitado en cualquier rincón, y que, aún hoy, las generaciones que no lo conocieron, saben quién fue. Desde siempre, y para siempre... Charles Chaplin... Charlot.

Conjunto de imágenes de Charles Chaplin
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