8 feb. 2014

'La gran estafa americana' merece algún que otro Oscar

'La gran estafa americana' merece algún que otro Oscar

El trabajo del director David O. Russell ya ha sido nominado en diez ocasiones para llevarse el Oscar en 2014 por la producción La gran estafa americana. Un dato que nos indica que puede ser muy buena. Fue precisamente eso lo que  me incitó a verla y en efecto,  se trata de un filme muy rico en cuanto a la interpretación de los personajes se refiere y  a su perfecta mezcla en el ir y venir en el tiempo.

La película comienza retratando a una pareja de enamorados que se dedica  la estafa profesional, aunque también cuentan con otros negocios a sus espaldas (varias lavanderías y una galería donde venden  arte). Pero sin lugar a dudas, el trabajo que más les llena consiste en interpretar muy bien unos papeles, durante toda la película, para engañar a la gente y conseguir dinero  a cambio de nada.

En mitad de este entramado e idílico romance de pareja el protagonista de la película, Christian Bale, juega lo mejor que sabe las dos caras de una moneda. Durante el día trabaja y disfruta junto a su verdadero amor, Amy Adams, y por las noches regresa a casa con su esposa y su hijo.  Este peligroso entramado conducirá a nuestro protagonista hasta una difícil elección: el amor de su vida o su hijo.

Cuando todo parece ir sobre ruedas en su negocio ilícito, la pareja es descubierta por un agente federal que se hace pasar por un cliente y va al lugar del encuentro con el fin de hacerles picar en el juego y ser delatados por ellos mismos y así mismo  sucede. Una vez pillados con las manos en la masa tienen dos opciones. Una es ir a la cárcel y la otra es trabajar con la policía con el propósito de  coger a los altos cargos del gobierno y miembros de la mafia que estén involucrados en este negocio. Escogen la segunda opción y eso les conducirá a un camino peligroso, de cual, es difícil salir. La gran sorpresa para el espectador llega al final cuando descubre que los dos protagonistas maquinan un plan perfecto, al margen de la policía, para conseguir el objetivo que los cuerpos de seguridad quieren y a la vez salir exentos del asunto.

El final de la película resulta un tanto predecible, pero merece la pena cuando el resto es tan intrigante como sorprendente. Para os que aún no hayáis tenido tiempo de pasar un rato entretenido os animo a verla porque no os va a decepcionar en absoluto.

Como apéndice personal, resaltar el papelazo que interpreta Christian Bale. Consigue mezclar con éxito la seguridad sobre  sí mismo y sobre sus negocios y la incertidumbre, pues nunca se sabe cómo va actuar. Su nominación a los Oscar como mejor actor protagonista es muy merecida.

Nota Making Of: 7

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Otras entradas de Revista Making Of