28 oct. 2014

Tim Burton desvela la verdad de Margaret Keane y sus niños de 'Big eyes' (Tráiler)


Big Eyes ya tiene tráiler en español. Tim Burton, director de Beetlejuice y Eduardo Manostijeras, vuelve a la gran pantalla el próximo mes de diciembre con un biopic sobre un matrimonio de pintores, Margaret Keane (Amy Adams) y Walter Keane (Christoph Waltz), que saltaron a la fama gracias a unos cuadros pintados por ella y distribuidos bajo la firma de él.

"Nadie compra cuadros firmados por mujeres", explica el señor Keane en la película. A partir de ahí esta historia real muestra la trayectoria de las obras y la controversia que surge en la pareja a raíz de esto. Mientras tanto, los cuadros de niños melancólicos con ojos grandes se van haciendo cada vez más célebres en los años 60 y personajes tan conocidos como Zsa Zsa Gabor, Kim Novak, Natalie Wood y Jerry Lewis los elegían para decorar sus casas. Lienzos, dibujos en láminas, postales...  El negocio avanzó rápido. ¿Hubiera sido lo mismo si no hubiera habido suplantación de identidad?.

La verdad saltará al aire en 1965 cuando, después de cinco años de matrimonio, Margaret decida poner fin a la farsa y contar que fue ella quien pintó estos cuadros. Quería el reconocimiento que se merecía tras largos años de silencio, dedicación y sufrimiento. Pero a pesar de sus declaraciones, ya en los años ochenta, Walter seguía manteniendo la versión inicial diciendo que ella se adjudicaba las obras creyendo que él estaba muerto. Ante semejante ataque, la autora no dudó en demandarle y el desenlace pasó por un concurso de pintura ante el juez. Fue entonces cuando Walter se desenmascaró afirmando no poder pintar por una lesión en el hombro que le impedía ejercer su profesión. Margaret cogió el pincel durante 50 minutos y dejó claro su talento al pintar un rostro con los característicos ojos grandes. El juez dictó sentencia y él fue condenado a pagar una indemnización de 4 millones de dólares, aunque Margaret jamás vio un solo centavo.

Hoy en día, con 87 años, la artista sigue pintando. No obstante, los niños muestran ahora un aspecto más feliz y en ocasiones están acompañados de animales. Sus obras, tan denostadas antaño por la crítica especializada como queridas popularmente, pueden llegar a costar aproximadamente 200.000 dólares (158.000 euros). A lo largo de todo este tiempo, la artífice de estos singulares lienzos no ha perdido su firma, que no es otra que la de unos enormes y expresivos ojos. Porque, según ella, "los ojos son el espejo del alma", la misma que afirma poner en su trabajo y que ha dado nombre a un nuevo estilo artístico: el big eye.

A continuación os dejamos con el trailer de la película:

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