8 may. 2011

'Dirty dancing'

Cartel de la película Dirty Dancing, protagonizada por Patrick Swayze y Jennifer Grey
La película Dirty Dancing, estrenada en 1987 pero ambientada en los años 60, tiene la clave de su éxito en haber podido aunar el género del drama con el romántico y el musical. De esta unión cabe destacar la banda sonora que obtuvo un Oscar a la Mejor canción original.

El magnífico largometraje tiene una duración de 87 minutos, fue escrito por Elanor Bergstein y dirigido por Emile Ardolino, la fantástica música corrió a cargo de John Morris & varios.

El film destaca también por su espléndido reparto, entre el cual está el fallecido actor Patrick Swayze que encarna a Johny Castle, un profesor de baile de estatus social medio-bajo que necesita el dinero para subsistir. En contraposición está la clase adinerada de donde procede Baby Houseman, representada por Jennifer Grey, una joven norteamericana de familia bien pero preocupada por las injusticias sociales e interesada por lo que ocurre en el mundo.

A través de estos dos protagonistas discurre la trama romántica que atrapó a multitud de espectadores y creo lo que es hoy una de las películas más taquilleras de la historia del cine.

Baby se disponía a pasar un verano tranquilo en compañía de sus padres en un complejo turístico situado en la montaña, pero el periodo vacacional iba a ser todo un descubrimiento para la joven con golf, prácticas de natación y en medio de todo surgió el baile.

El baile no era como lo conocía sino un contoneo mucho más sugerente y rítmico que todo lo que había podido escuchar antes y Johny Castle fue su primera pareja de baile en su afán por no desentonar en medio de tanto talento. Pronto la relación de ambos se convirtió en un romance prohibido ya que los padres de Baby lo no lo aprobarían por pertenecer a estatus sociales muy diferenciados y por otro lado tampoco podía haber relación alguna entre un empleado del recinto con algún huésped.

Aún llevando en secreto su relación, esta sale a la luz y es el motivo por el cual Johny es despedido, pero haciendo muestra de su disconformidad el protagonista aparece al final del verano para tomar parte del espectáculo musical final como le había prometido a Baby.

Este acto pondría el espectacular colofón a la película con el triunfo del amor por encima de todo y bajo un fondo musical insuperable con la canción The time of my life, que sin duda se convirtió en símbolo musical de los ochenta.

Después de esperar casi veinte años de la primera entrega, en 2004 se estrenó la secuela de la película llamada como la inicial Dirty Dancing 2, en la que el protagonista ya no sería Patrick Swayze sino el actor Diego Luna, pero Swayze realizó un pequeño papel en la película haciendo las delicias de los seguidores. Aunque la segunda parte no obtuvo tanta acogida como la primera, los fans de Dirty Dancing siguen esperando una próxima película que haga realidad la fusión entre el drama y el musical.

Uno de los mejores momentos de la película es este baile final de los protagonistas:



Un homenaje se merece el también protagonista de la famosa película Ghost, Patrick Swayze, que lamentablemente falleció tras una larga lucha contra el cáncer de páncreas a los 57 años, en el año 2009. Sin él, ninguna secuela de Dirty Dancing será lo mismo.

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