4 dic. 2013

'Carrie' vuelve a teñir de rojo la gran pantalla


Sangre, venganza, destrucción y muerte. Nada nuevo bajo el sol para la segunda adaptación de 'Carrie', primera novela de Stephen King (1974), dirigida por Kimberly Pierce (Boys don´t cry - 1999). Lejos de una muy esperada vuelta de tuerca visual y argumental, Pierce apuesta por ir a lo seguro tomando como base la versión que hizo Bryan de Parma en 1976 y rememora en su remake alguno de los planos más significativos de su predecesor. Vuelve a las salas de cine uno de los hitos del cine de terror de los setenta que, junto a El Resplandor, marcó y marcará entre temblores a distintas generaciones. 


A pesar de las similitudes, uno de los cambios esenciales de Pierce es el querer mostrar el acoso escolar adaptado a los tiempos que corren. Las nuevas tecnologías (móvil, internet, redes sociales...) son la base del tormento al que se verá sometida la joven por sus compañeros. Una adolescente retraída que, a pesar del esfuerzo por mostrar una fealdad escrupulosamente descrita por King en su libro, queda lejos de ser una joven rellenita y con granos para dejar paso a una estilizada joven incomprendida, interpretada por la actriz estadounidense Chloë Grave Moretz.  

La exclusión social no será el único punto fuerte de la película, Julianne Moore es su apuesta más firme. Tan turbadora es su aparición como madre de esta chica sobrenatural, que consigue traspasar la pantalla con su gélida mirada en una verdadera mezcla de locura y desesperación. La relación entre ambas es siniestra. Moore es capaz de cualquier cosa para aterrorizar a su propia hija y al mismo tiempo también pide el perdón divino de ambas debido al amor incondicional que se profesan.

"Creí que eras un cáncer cuando naciste (...) debí acabar contigo pero fui débil", asegura en la película Julianne, conocida también en el género de terror al interpretar en 2001 el papel de la agente Clarice en Hannibal. Hay amores que matan, reza el dicho, y esta no va a ser la excepción que confirma la regla. Una madre enloquecida y una hija con poderes paranormales a la que la vida la pone duras pruebas diariamente: "Tengo que ser una persona íntegra antes de que sea tarde", dice en su afán de convertirse en alguien normal. ¿Será demasiado tarde? Un auténtico cóctel molotov hecho de "Bloody Mary" que volverá a explotar en la cara de los espectadores a partir del estreno de este viernes.

Nota Making Of: 7,5

Os dejamos con el trailer:

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